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15 abril 2011

La llamaban la "Calle de las Flores"

"Calle de Las Flores", ahora sin flores
           La conocíamos como Calle  Travesía Moreno Nieto, aunque travesía nunca fue de su homónima, lo más correcto hubiera sido   llamarla Traseras de Moreno Nieto que es  como la llamaban algunas personas mayores y por eso era la posterior a la del mismo nombre. Después se cambió su denominación oficial tomada  del célebre arabista, político y jurista pacense del siglo XIX, José Moreno Nieto por la del no menos célebre poeta gaditano Rafael Alberti. Hasta hace poco,  también se la podía llamar la Calle de las Flores y se ganó ese popular nombre  por una acertada actuación municipal  que la convirtió en un agradable paseo.

       El pasado invierno  pudimos asistir a la culminación del  hormigonado de toda la franja de ajardinamiento de una calle que en un pasado cercano mostraba todo su esplendor floral y que era elegida por los ciudadanos para un breve, pero saludable paso por allí. Las razones de tal despropósito las podemos adivinar,  el paulatino abandono de toda la zona que la desidia convierte en fea y que no deja más opción,  al parecer, que asfaltar. ¡… Por supuesto que se mantiene mejor un tramo encementado que uno ajardinado!. No tenemos nada en contra del hormigón, ni de la empresa suministradora, solo reclamamos los espacios verdes que deben tener los ciudadanos. Resulta paradójico que en ese tramo de la calle Rafael Alberti viva la Concejal de Turismo, y resulta  paradójico que  esta gente a quien les ha caído del cielo la bandera Azul y que tienen la obligación de “vestir” el pueblo,  apliquen esta “cultura del hormigón”. A este paso tendrán que encementar también el parque de la Lagunilla, por que su estado de abandono “clama al cielo”.

Se puede concluir, que a tenor de la política que se está siguiendo en otras partes  del pueblo, incluso obras de nueva realización, se está pasando el rodillo del hormigón donde tenían que ir otras cosas. Recordar a nuestros gobernantes y a los ciudadanos que para los rigores de un clima de extremas temperaturas como es el que se da por estos lares, lo más aconsejable son  las zonas verdes  ya que ejercen una función refrescante  y atenuante del calor, además de proporcionar sombra y bienestar. Sin olvidar su función en la regulación de la humedad del terreno, función que ahora realizan los muros de nuestras viviendas gracias a las hormigonadas calles.

Desde estas líneas nos atreveríamos a pedir a los políticos que vienen, que le dieran una oportunidad a la imaginación, se invirtiera en  estética verde y jardineros,  que buena falta le  hace a nuestras pretensiones  de tonos azules.

             Si tenéis una fotografía de la Calle de las Flores con sus antiguos ajardinamientos floridos, os agradecemos que nos la enviéis.

CALLE ARROYO, CON UN TOQUE DE "CULTURA DEL HORMIGÓN"

 CALLE ARROYO, CON UN TOQUE DE IMAGINACIÓN, SENSIBILIDAD Y CONCIENCIACIÓN